3 elementos que conforman la actitud que atrae el éxito

A todos queremos que nos vaya bien en la vida y todo lo que eso conlleva. Quizá no a todos les llame la atención la riqueza, pero sí un estado mental donde se sientan felices y puedan tener sus necesidades cubiertas sin tener que preocuparse por las nimiedades cotidianas. Algunos para lograr esto trabajan arduamente durante años para lograr una modesta jubilación en la cual puedan dedicarse a jugar con sus nietos, otros se preparan para abrirse su propio camino, mientras que algunos optan por vías ilegales y ni se sienten mal al respecto.

Hay de todo en la viña del señor, dicen por ahí. Al pensar en éxito a la mayoría de las personas se les va la mente hacia el dinero, queremos aceptarlo o no, es así. Porque tenemos la creencia del que el dinero es una parte importante del éxito, pero la verdad es que pueden existir el uno sin el otro o co-existir en armonía, que es lo que probablemente tú quieres alcanzar.

Si es así, mira cómo convertirte en un millonario exitoso en Gananci. Van estas dos palabras juntas (millonario exitoso) porque puede que alguien tenga tanto dinero para ser considerado millonario, pero sea un desastre en los otros aspectos de su vida.

Por ejemplo, las personas que se ganan la lotería se vuelven millonarias de la noche a la mañana, pero eso no les hace especialmente exitosos. De la misma manera pasa con muchos herederos, quienes nacen y son criados con fortuna, pero no desarrollan esa actitud que atrae el éxito. También lo hemos visto con estrellas de Hollywood, quienes parecen estar en la cima rodeadas de fama y dinero, pero en realidad tienen más problemas de los que pueden manejar y lo demuestran con sus vicios o abrumadores comportamientos.

Es importante resaltar que no queremos tener un martillo de juez en nuestras manos al señalar estas situaciones, simplemente es necesario dejar claro el punto de que el dinero no hace el éxito, pero este sí es capaz de generar el primero.

Puede que en algún momento una persona exitosa no cuente con una fluidez de efectivo envidiable, pero lo más probable es que no se aflija porque ese es un estado pasajero y si de algo tiene seguridad, es que puede conseguir cualquier cosa que se proponga, entre ellas, llevar sus cuentas bancarias a números verdes de nuevo.

Tener una actitud que atraiga al éxito no se logra de la noche a la mañana ni es fácil, si fuera así, todo el mundo se comportaría de esa manera (lo cual sería ideal), pero eso no ocurre. La manera más sencilla de comprender esta actitud es desglosando los diferentes elementos que la componen:

1.- Confianza propia: si no eres capaz de confiar en ti mismo -y demostrarlo a los demás- ¿Cómo otros pueden confiar en ti? Quizá sí lo logren, pero será mucho más difícil para ellos hacerlo si tú no eres el primero en pensar que eres capaz de dar lo que se te demanda.

La auto-confianza puede desarrollarse junto con la personalidad y la crianza, pero hay personas que no la obtienen hasta que conscientemente notan la necesidad de hacerlo. Según Gananci, hay varias estrategias para levantar tu autoestima, entre ellas sentirte orgulloso de tus logros, rodearte de personas positivas que reconozcan tu valor, prepararte sin cesar, dejar de compararte con otras personas, entre otros.

Este último punto es importante, ya que tú eres el único punto de comparación que es válido para ti mismo. Si miras a tu alrededor encontrarás personas con talentos parecidos o diferentes a los tuyos que están viviendo procesos distintos, así que no tiene sentido compararte con ellos porque siempre habrá alguien a quien consideres mejor o peor.

Si mides tus avances usándote como ejemplo, podrás ver la manera en que has mejorado en el tiempo y si llega a haber retrocesos, sabrás cuáles fueron los errores que cometiste para puedas dejarlos en el paso y seguir evolucionando.

2.- Perseverancia: una persona que no se rinde es una que merece extra respeto. La perseverancia tiene que ver con el crecimiento. Puede que al principio no llegaste a la marca que querías, pero si eres perseverante estás dispuesto a hacer lo que se necesite para lograrlo en el próximo intento.

Hay algunos que confunden la perseverancia con seguir intentando sin parar, pero no siempre es de esa manera, en muchísimas ocasiones se necesita parar, evaluar y volver a intentarlo luego con mayores probabilidades de éxito.

3.- Entereza: esta cualidad la obtienes cuando las dos anteriormente descritas están bien arraigadas. Una persona con firmeza no deja que otras personas -ni situaciones- la saquen de su centro, por eso es que existe mayor certeza de alcanzar sus metas.

Las personas que cuentan con entereza salen airosas de los problemas porque cuentan con las herramientas para afrontarlos, por eso en vez de verlos como tropiezos, los consideran oportunidades para crecer. Por esta razón pueden afrontarlos con serenidad y en vez de reaccionar a ellos, usan su experiencia e inteligencia en vez de perder el control.

La entereza no es fácil de conseguir, se requiere un estado mental muy positivo para poder lograr contar con esta cualidad así como una fuerte confianza propia y esas ganas de seguir adelante sin poner excusas, solo teniendo la vista puesta en el objetivo. Si cultivas y haces uso de estas tres cualidades verás cómo el éxito en distintos aspectos de tu vida llega y se queda contigo.

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